lunes, 20 de octubre de 2008

Telefoneando a Mariví Beckham


¿Es que no tienes otro momento pa’ponerme el rulo? ¿No ves que estoy en conferencia transatlántica? Ay, hija, Mariví, no me extraña nada que te fueras de este país, que huele a ajo, yo también me iría de esta peluquería, que apesta a ¡acetona marca blanca! ¡Que me oigan hasta tus vecinos de Los Angeles de San Rafael! ¿Qué es California? Mira nena, para una vez que sales de tu Manchester natal cómo te pones. Bueno, que te llamaba para decirte que eres un amor, que gracias thousand por invitarme a la recepción con tus amitiés en Ekseption y que tengo la talla 46 de jeans. Sí. ¿En campana? ¿Malvas? ¿Sin elastán? Nena, qué difícil me pones lo de llevar tus modelos. Por cierto, lo que te gusta a ti liarla parda. Pero ¿cómo se te ocurrió salir del buga doscientos metros antes de llegar a la tienda? ¿Y con esos tacones? ¿Y esos pinkis?¿Y con ese chaleco con cuerdas y el pelo peinado con espuma? ¡Ángela María! Que pensabas que en España, como no te quiere ni el Tato, no iba a ver nadie para esperarte y decidiste salir a que te diera el aire, a pensar... Mira, tía, cuéntame otra. Que te gusta pollear y punto. Si lo sabía yo. Pues tuviste lo tuyo y lo de tu prima la de Bristol. No te sacaron un ojo de milagro. Dentro, estuviste bien. Seca pero bien. Mariví, cari, es que eres mu’ seca. Un besito, qué se yo. Pues no, tú venga con el fotógrafo chino del Hello! Seca, chata, seca. Al menos apareciste, porque te voy a decir que el domingo estuve en la fiesta de los Masters de Tenis y Rafa Nadal, ¿el manati? ¿el manacorí? ¿cómo es, reina? Da igual. El caso es que, dos horas esperando y, el tío, va, y se cuela por la puerta de atrás. Ahí la que polleó fue servidora. Ya me han dicho: “No te metas con Rafa Nadal, que es ídolo nacional” ¡A mí, plin! ¡Yo soy una kamikaze del corazón y me suicido profesionalmente si me da la gana! ¿No pleitea contra el mundo Telma Ortiz? ¿Y la Duquesa no se casa poniéndose a Eugeñita de peineta? Pues eso. David habría venido y posado. En calzoncillos. Ya, lo sé. No hace falta que lo jures. ¿Qué tal le fue lo de las croquestas congeladas en Londres? Tú es que sabes más que los ratones coloraos. Yo también. Llevo toda la semana en la zona Vip Rolex del Arena. ¿No te digo? ¡Por los Masters! Champán pa’rriba y medias azules de Carla Rollo Villanova pa’bajo. Así he estado. Y con un bocata de salmón ahumado porque paso de menudencias. Yo, como si estuviera embarazada cual Carolina Herrera Jr. Sí. La hija. La del 212 Manhattan. Ay, perdón cari, que tú eres costa Oeste. Ahora caigo, por eso no fuiste a la inauguración de la tienda de Marc Jacobs, que es costa Este. Pues, dón’t worry porque tampoco vino él. Estaría tatuándose otra moñez en la cacha. Podría haber mandado un ramito de rosas como hizo Pe Cruz a Cristina Rota el día de su estreno como novelista que ojo drama. Ni Camino de Fesser que qué hecho yo para sufrir tanto como público pasivo. No te digo más que hasta Pilar Bardem se vistió de púrpura. Y Leire Pajín... Exacto. De Zara. ¿Pues sabes que Carmen Lomana también? De su Jaguar y con blusón de rollo Gucci folk pero Inditex la vieron salir estos ojitos. Es que es mucho. Te la tengo que presentar. Por cierto, borra el teléfono de Esther Cañadas. Se apunta a todas. Estará a por uvas. Ahora presenta. Con Nieves Álvarez. Unos coches. Que sí. Vale, vale. Te dejo. Que no te preocupes. No me olvido: 7 botes exfoliadora Deliplus. Del Mercadona. Chaito, mona.

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