Nico?! Nicolasa?! Oyes?! Estás ahí, Nicolasa??!!! Bonita, cariño, que soy yo, Ana. Que me ha dicho Mummy dearest que me has llamado. Anda salero, que pasaste el otro día por mi portal. Sí, sí. Por el estreno. De “Australia”. Sí. ¿Te ha quedado bonita? Cómo m’alegro, cari. Pues, que no me enteré, reina, que no me enteré. Que estaba liada con el libro de Alfredo Landa, que eso es como un raticida hecho libro y él, no sabrás quién es claro, pero, para que tú te hagas una idea, es como el ángel exterminador pero rechoncho y con los ojos como pulgas, y que, hija, que no me enteré. Estaba enfrascada en mi lectura. ¿Cómo? ¡¿Que te han dicho que me fui a ver a Scarlett?! Mira, qué la gente es mala. ¿Quién te ha dicho eso? ¿Quien? A ver, ¡dime! Paz Vega, como si lo viera... No puedo con ella. No puedo. Y no puedo con los chismes. Qué fácil es criticar. ¿Tú te crees? Se depila la ceja rollo vamp y ya se cree alguien. Chismosa, que es una chismosa. Mona es mona pero, aún la queda mucho para estar como tú. Aún se vislumbra en ella su etapa 7 Vidas y, en cambio, a ti, de Calma Total no te queda ni una peca. Reina, te juro con la mano sobre Chanel que es lo más sagrado, es que me llamó la muchacha al móvil. Scarlett. Sí. Y no sé qué me dio, como lo suyo era solidario, del cáncer, de Sandra Ibarra, que me dio cosa. Y con esos jamoncitos y esa tetilla turgente más, que tú ya sabes que las personas con problemas de sobrepeso me dan pena, y como contigo, las cosas como son, hay confianza, Nicolasa, darling, pues eso, que me fui con ella. Es un amor Scarlett y tiene una voz sugerente, profunda, con temple, parece que se ha tragado a una actriz de los 40, de hecho, le flipa parecer mayor. Demasiado. Además, entre que tú te vas al rancho de Sydney que es como si te fueras a donde Cristo perdió el gorro y entre que estás acompañada de Huck Hackman que, a mí, me molestas teniéndolo a él acolgajado del bracero y, bueno, te mando a freir espárragos o ñame o lo que se fría en Sydney, nena, la verdad, que con tu ajetreo no esperaba que te pusieras así, como una hydra, rollo tus guardaespaldas... No, reina, perdonada quedas. Perdonada. Pero oye, que tú no eres la única que vive por y para el botox. ¿Sí? Ahhh. Pues me pillas haciéndome la coiffeur y botulimizándome viva que yo no sé si, para la próxima me aprieto una latita de berberichitos en salsa americana caducada en el 92, como Cobi, y que me dé un botulismo que me quede tiesa. Es que, te cuento mi verdad. Que estuve en la inauguración de Miu Miu y me quedé muerta. Por todo. El italian luxury que me subyuga. Sub-Yu-Ga. Ay, Nico, si leyeras más biografías destroyer, no tendrías estas lagunas. La de Junior, Pepe Sancho, Landa... Que ¿qué había? Unos bolsos, unos tacones joya, unos tops de pedrería... Me faltaba el aire. A Aldo Gotti, worldwilde director marketing manager de la firma, cuando vio a Ariadna Gil estoy convencida de que también. Ni se peinó. Ella, con su mirada de párpado gordo cree que lo tiene todo hecho. Y no. Menos mal que apareció Nadja Nimri con un abirgo de lana rizada, Laura Ponte con su look Lacroix o Elena Anaya, en fucsia, y se nos pasaron todos los males. A él y a mí. Cómo estaría Nicole, que a puntito estuve de pedirle a Sergi Arola una empanadilla. Es que un frito me da la vida. Y él estoy convencida de que lleva una freidora en la moto. Fríe, conduce y asiste a fiestas. Todo a un tiempo. Me encantan los hombres así. Polifacéticos. Por cierto, ¿el tuyo sigue alisándose el flequillo, ¿no? Hugo Silva también. Lo vi en Otrotipo, party black & white de una revista, y confirmé que es tan atractivo como borde.jueves, 18 de diciembre de 2008
Entre estrellas anda el juego
Nico?! Nicolasa?! Oyes?! Estás ahí, Nicolasa??!!! Bonita, cariño, que soy yo, Ana. Que me ha dicho Mummy dearest que me has llamado. Anda salero, que pasaste el otro día por mi portal. Sí, sí. Por el estreno. De “Australia”. Sí. ¿Te ha quedado bonita? Cómo m’alegro, cari. Pues, que no me enteré, reina, que no me enteré. Que estaba liada con el libro de Alfredo Landa, que eso es como un raticida hecho libro y él, no sabrás quién es claro, pero, para que tú te hagas una idea, es como el ángel exterminador pero rechoncho y con los ojos como pulgas, y que, hija, que no me enteré. Estaba enfrascada en mi lectura. ¿Cómo? ¡¿Que te han dicho que me fui a ver a Scarlett?! Mira, qué la gente es mala. ¿Quién te ha dicho eso? ¿Quien? A ver, ¡dime! Paz Vega, como si lo viera... No puedo con ella. No puedo. Y no puedo con los chismes. Qué fácil es criticar. ¿Tú te crees? Se depila la ceja rollo vamp y ya se cree alguien. Chismosa, que es una chismosa. Mona es mona pero, aún la queda mucho para estar como tú. Aún se vislumbra en ella su etapa 7 Vidas y, en cambio, a ti, de Calma Total no te queda ni una peca. Reina, te juro con la mano sobre Chanel que es lo más sagrado, es que me llamó la muchacha al móvil. Scarlett. Sí. Y no sé qué me dio, como lo suyo era solidario, del cáncer, de Sandra Ibarra, que me dio cosa. Y con esos jamoncitos y esa tetilla turgente más, que tú ya sabes que las personas con problemas de sobrepeso me dan pena, y como contigo, las cosas como son, hay confianza, Nicolasa, darling, pues eso, que me fui con ella. Es un amor Scarlett y tiene una voz sugerente, profunda, con temple, parece que se ha tragado a una actriz de los 40, de hecho, le flipa parecer mayor. Demasiado. Además, entre que tú te vas al rancho de Sydney que es como si te fueras a donde Cristo perdió el gorro y entre que estás acompañada de Huck Hackman que, a mí, me molestas teniéndolo a él acolgajado del bracero y, bueno, te mando a freir espárragos o ñame o lo que se fría en Sydney, nena, la verdad, que con tu ajetreo no esperaba que te pusieras así, como una hydra, rollo tus guardaespaldas... No, reina, perdonada quedas. Perdonada. Pero oye, que tú no eres la única que vive por y para el botox. ¿Sí? Ahhh. Pues me pillas haciéndome la coiffeur y botulimizándome viva que yo no sé si, para la próxima me aprieto una latita de berberichitos en salsa americana caducada en el 92, como Cobi, y que me dé un botulismo que me quede tiesa. Es que, te cuento mi verdad. Que estuve en la inauguración de Miu Miu y me quedé muerta. Por todo. El italian luxury que me subyuga. Sub-Yu-Ga. Ay, Nico, si leyeras más biografías destroyer, no tendrías estas lagunas. La de Junior, Pepe Sancho, Landa... Que ¿qué había? Unos bolsos, unos tacones joya, unos tops de pedrería... Me faltaba el aire. A Aldo Gotti, worldwilde director marketing manager de la firma, cuando vio a Ariadna Gil estoy convencida de que también. Ni se peinó. Ella, con su mirada de párpado gordo cree que lo tiene todo hecho. Y no. Menos mal que apareció Nadja Nimri con un abirgo de lana rizada, Laura Ponte con su look Lacroix o Elena Anaya, en fucsia, y se nos pasaron todos los males. A él y a mí. Cómo estaría Nicole, que a puntito estuve de pedirle a Sergi Arola una empanadilla. Es que un frito me da la vida. Y él estoy convencida de que lleva una freidora en la moto. Fríe, conduce y asiste a fiestas. Todo a un tiempo. Me encantan los hombres así. Polifacéticos. Por cierto, ¿el tuyo sigue alisándose el flequillo, ¿no? Hugo Silva también. Lo vi en Otrotipo, party black & white de una revista, y confirmé que es tan atractivo como borde.
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